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11NOVIEMBRE 2014

El Distrito Tecnológico revitaliza un barrio olvidado

Parque Patricios, distrito tecnológico

Parque Patricios se revaloriza con el Distrito Tecnológico, que ya llega a las 200 empresas de informática radicadas allí, y en poco más de un mes estrenará la Jefatura de Gobierno porteño, en un moderno edificio que diseñó Norman Foster. El barrio ha ganado tránsito de hombres y mujeres con saco y corbata, que consumen un menú ejecutivo desde 35 pesos por persona, menos de la mitad que en el microcentro. Pero todavía deben lidiar con la basura que se acumula en las esquinas, la falta de luminarias en arterias enclavadas más al sur de la línea divisoria que marca la calle Pedro Chutro y muchas cuadras con veredas destruidas.


Por aquí, las modernas oficinas conviven con viejas casonas que han habilitado garajes para vender comida "para llevar", interesados en captar a los más de 10.000 empleados que ya se estima que se han sumado al polígono de 200 hectáreas comprendido por las avenidas Sáenz, Boedo, Chiclana, Sánchez de Loria y Brasil, y las calles Alberti, Manuel García y la avenida Amancio Alcorta. Y con una inversión público-privada que supera los 270 millones de dólares.


A empresas como T-Gestiona, de Telefónica, que arribó hace casi tres años con 560 empleados, se sumaron firmas como TCS, Dridco, Exo y Despegar, entre otras con más de 300 empleados cada una. Data Factory, por ejemplo, es una empresa que comercializa estadísticas deportivas, con unos 200 clientes en América latina y otras ciudades del mundo. Su gerente de Recursos Humanos, Alan Haslop, contó que pasaron de habitar un galpón en Barracas a un piso en el Distrito Tecnológico impulsados por la tentación de convivir con otras empresas grandes. "Asumimos costos más altos de alquiler, pero que compensaron con los beneficios de impuestos que ofrece el gobierno en Parque Patricios. Además, esto motivó que varios de los que estamos en la empresa nos mudáramos al Sur para ganar en calidad de vida", dice Haslop, que vive en Pompeya y ahora va a la oficina en bicicleta.


"El barrio mejoró mucho; si ante se veía mucha gente que fumaba marihuana en las esquinas, hoy no es tan así. Tal vez al barrio le falte un poco más de luces en algunas zonas, pero es un lugar tranquilo para trabajar", cuenta este gerente, en cuya empresa los empleados no tienen un horario de entrada ni salida, ya que trabajan "por objetivos".


Además del arribo de las empresas, en el Distrito Tecnológico sobresalen algunas calles reasfaltadas, nuevas luminarias, carteles de "permitido estacionar" y los patrulleros de la Policía Metropolitana, que instaló en el barrio la comisaría de la Comuna 4, se advierten con frecuencia. Pero si algo llama la atención en el barrio es la cantidad de gente que revuelve los contenedores de basura con ánimo de encontrar algo para comer, usar o vender.


"Todas las mejoras que hicieron en el barrio son bien recibidas. Hay más gente, hay más clientes y hay más seguridad", asegura José, dueño de un quiosco en la esquina de Los Patos y Atuel. Su pequeño quiosco es una de las habitaciones de su casa, que fue readaptada; el único contacto que José tiene con los clientes es por una ventana de 50 cm por 50 cm y que está enrejada. Justo enfrente del quiosco, se alza, imponente, el moderno edificio del gobierno de la ciudad, donde desde diciembre arribarán 5000 personas, más los visitantes que concurran por día.


"Me imagino que tendré más gente, sí, pero bueno, veremos qué pasa . Seguro que habrá más movimiento", dice el hombre. Desde esa esquina, hoy apenas transitada, un visitante deberá caminar cuatro cuadras para sacar una fotocopia, almorzar o tomar un café. Ocurre que en este barrio de casas, con persianas bajas, de los comercios no hay noticias.


"El diálogo del distrito con el barrio ha sido y es perfecto; hay vecinos trabajando en las empresas tecnológicas, comerciantes que agrandaron sus locales debido a la demanda, familias que llenan el parque todos los fines de semana y vecinos nuevos que eligieron, además de trabajar, vivir en Parque Patricios", dijo Francisco Cabrera, ministro de Desarrollo Económico de la ciudad.


El proyecto se completa con otras obras muy importantes para el barrio, como la puesta en valor de la calle Los Patos, entre Almafuerte y Colonia, que tendrá un tramo de prioridad peatonal entre Zavaleta y Luna. Además, la Ciudad prevé la construcción de dos universidades: el ITBA y la USAL.


Dónde están las empresas

Fuente: Diario LA NACION, por Pablo Tomino.